
El InterCILA 2026 ha iniciado sus sesiones dejando en claro que la ingeniería vial se encuentra en un punto de inflexión definitivo. Durante la primera parte de esta cita cumbre de la infraestructura vial, tres pilares han marcado la agenda técnica: la acelerada transformación digital hacia el Asphalt 4.0, el avance hacia la economía circular mediante el reciclaje de residuos y la optimización de procesos de laboratorio y campo para garantizar obras más duraderas.
Asphalt 4.0: La autopista del futuro ya se construye hoy



El arranque del congreso contó con la visión estratégica de Juan José Potti, Secretario de InterCILA, quien profundizó en la evolución hacia el Asphalt 4.0. Lejos de ser un concepto teórico, la digitalización y la automatización ya son realidades operativas en los proyectos europeos más vanguardistas:
- Tecnologías en pista: Implementación de maquinaria 100% autónoma con guiado satelital, fresado 3D, compactación inteligente y trazabilidad térmica en tiempo real.
- Diseño e inspección: Apoyo en inteligencia artificial, gemelos digitales e inspección remota mediante realidad aumentada y sensores Big Data.
- Impacto tangible: Esta digitalización no solo busca precisión, sino sostenibilidad: pavimentos optimizados permiten reducciones de hasta un 8% en el consumo de combustible y emisiones de CO_2 en arterias de alto tráfico como la M-50 de Madrid.
Economía Circular: De los escombros al asfalto de alto desempeño


En el bloque dedicado a la sostenibilidad, la Dra. Alexandra Ossa López (UNAM, México – Colombia) presentó una rigurosa investigación sobre la reutilización de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) procedentes de concreto hidráulico para la elaboración de mezclas asfálticas en caliente.
Sus hallazgos aportan certidumbre técnica para la economía circular en carreteras:
- Mayor durabilidad: La presencia de componentes cementantes en la fracción fina del RCD incrementa la resistencia a la tensión indirecta y la adherencia, reduciendo sustancialmente la susceptibilidad al daño por humedad (stripping).
- Ajustes de diseño: Debido a la mayor porosidad y absorción de los agregados reciclados, mezclas con un 30% de RCD requieren aproximadamente un 1% adicional de ligante asfáltico para asegurar cohesión y durabilidad óptimas.
Innovación y Premio Fundadores: La Viscosidad a Corte Cero (ZSV)
El rigor metodológico tuvo su punto álgido con la intervención de Israel Sandoval Navarro (México), galardonado con el Premio Fundadores del CILA, quien abordó la problemática que enfrentan las constructoras al determinar temperaturas de mezclado y compactación mediante métodos tradicionales.
El método convencional (diseñado para asfaltos puros) suele arrojar temperaturas desproporcionadas e irrealizables en obra cuando se aplican a asfaltos modificados. Sandoval demostró cómo el uso de la viscosidad a corte cero (ZSV) mediante reometría de corte dinámico (DSR) resuelve esta limitación:
- Precisión en minutos: Al evaluar la viscosidad a velocidades extremadamente bajas, se elimina la dependencia de la velocidad de corte, permitiendo estimar en minutos rangos de temperatura precisos y confiables que antes requerían años de prueba y error empírico.
- Validación internacional: Este procedimiento, aplicado con éxito desde 2017 en proyectos de México, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú, evita el sobrecalentamiento del ligante y protege la durabilidad final de la carpeta asfáltica.




Reflexión para el sector
Esta apertura del InterCILA 2026 consolida una premisa clara: la sostenibilidad vial no es solo una meta ambiental, sino un desafío técnico que requiere tecnología de vanguardia, normativas adaptadas a la realidad de los materiales modificados y un compromiso firme con la valorización de residuos.
Desde Carreteras y Algo Más, seguimos cubriendo cada detalle de esta fiesta de la ingeniería vial que reúne al mejor talento de Iberoamérica.