La infraestructura urbana en Paraguay atraviesa un momento histórico de descentralización y eficiencia. Bajo el lema de conectar comunidades y mejorar la calidad de vida, el Plan 1000 —una iniciativa estratégica del Gobierno Nacional en coordinación con el MOPC y los municipios— ha aterrizado en Asunción con obras que prometen cambiar la fisonomía de los barrios más postergados.
De empedrados deteriorados a corredores de movilidad
El corazón del Plan 1000 en la capital se centra en la pavimentación asfáltica de calles que, por décadas, fueron de empedrado o tierra. No se trata solo de «tirar asfalto», sino de una intervención técnica integral que incluye:
- Adecuación de Base y Sub-base: Corrección de los empedrados existentes para garantizar la durabilidad de la nueva carpeta.
- Gestión de Aguas: Construcción de badenes de hormigón y cordones cuneta para asegurar un drenaje eficiente, evitando que el raudal deteriore la inversión.
- Conectividad entre Barrios: El foco está puesto en calles que sirven como alternativas para descongestionar las grandes avenidas de la ciudad.
El Barrio San Pablo: El punto de partida estratégico
El despliegue comenzó con fuerza en el Barrio San Pablo, una zona vital por su densidad poblacional y su cercanía a polos comerciales como el Mercado de Abasto. Con la pavimentación de calles como Oscar Bottana, Pacurí y Lorenzo Cáceres, el Plan 1000 busca aliviar el tránsito en arterias saturadas y devolver la seguridad vial a los vecinos.
Este primer módulo en Asunción contempla la renovación de más de 82.000 m² de pavimento, beneficiando directamente a miles de asuncenos que ahora cuentan con mejores accesos a centros de salud y escuelas.
Visión 2026: Una ciudad más humana y eficiente
El Plan 1000 es la confirmación de que la infraestructura moderna debe ser, ante todo, una infraestructura social. Al mejorar la transitabilidad en los barrios, se reduce el costo operativo del transporte, se valorizan las propiedades y, fundamentalmente, se devuelve el tiempo a las personas.
La ejecución, apoyada en convenios estratégicos con entidades como Itaipú Binacional, demuestra que la unión de recursos y visión técnica es la única fórmula para resolver problemas estructurales de larga data.