El proyecto de pavimentación de 62,29 kilómetros en el departamento de Alto Paraná alcanzó una fase decisiva en el control de calidad estructural con la colocación de la primera base de prueba, paso previo indispensable para el inicio de las carpetas asfálticas.

Las obras de rehabilitación y pavimentación asfáltica de la ruta D065, en el tramo que conecta el distrito de San Cristóbal con Juan E. O’Leary, marcan un hito operacional significativo al iniciar la ejecución de sus primeras bases de prueba granulares. Esta fase técnica es fundamental dentro de la ingeniería de carreteras para verificar el comportamiento mecánico de los materiales, la humedad óptima de compactación y la capacidad portante requerida antes de extender la mezcla asfáltica definitiva.
Desde Carreteras y Algo Más, resaltamos la importancia de este tipo de protocolos de ensayo en pista, los cuales aseguran la durabilidad y servicialidad del pavimento ante las elevadas exigencias del tráfico de carga agrícola e industrial del este del país.

La función técnica de la base de prueba en el diseño estructural
La base granular constituye la capa estructural de soporte inmediatamente inferior a la carpeta de rodadura. La realización de un tramo de prueba permite a los equipos de fiscalización y a las empresas contratistas validar en terreno los siguientes parámetros:
- Densidad y compactación: Evaluación de la respuesta de la mezcla de agregados según el número de pasadas de los rodillos compactadores liso y neumático.
- Control de deformaciones y capacidad de soporte: Medición del módulo resiliente y respuesta elástica del material para garantizar que no existan asentamientos diferenciales en el futuro.
- Homogeneidad del material: Verificación de la granulometría y mezcla en planta o en pista para asegurar que cumpla con los pliego de especificaciones técnicas del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

Un corredor agroindustrial que conectará la ruta PY02
La pavimentación de este tramo de 62,29 kilómetros contempla una estrategia de ejecución simultánea dividida en tres lotes, beneficiando directamente a más de 40.000 habitantes y facilitando el paso de la producción de granos de Alto Paraná:
- Conexión estratégica: El trazado nace en la rotonda de la ruta PY02 en Juan E. O’Leary y se extiende hasta la zona urbana de San Cristóbal, atravesando comunidades rurales históricamente afectadas por el barro en época de lluvias.
- Crecimiento económico y logística: La ruta asfaltada reducirá drásticamente los costos operativos del transporte (VOC) para los productores de la zona, garantizando transitabilidad permanente los 365 días del año.
- Componentes de la obra: El proyecto abarca movimiento de suelos, obras de drenaje profundo y superficial, construcción de alcantarillas, traslado de servicios públicos y señalización de seguridad vial.
Control estricto para garantizar calidad y vida útil
Con el éxito de las bases de prueba granulares y las posteriores aplicaciones de imprimación asfáltica, los frentes de trabajo entran en la recta final de la conformación estructural de la calzada. La fiscalización constante por parte del MOPC asegura que la futura vía no solo cumpla con los plazos contractuales, sino que entregue una infraestructura resiliente capaz de soportar la dinámica productiva del departamento de Alto Paraná.
