El 24 de febrero en Paraguay está cambiando de narrativa. Ya no se trata solo de recordar la historia, sino de gestionar el presente. En el sector de la infraestructura, hemos pasado de ser espectadoras a ser las estrategas que deciden hacia dónde va el país.

Hoy, las obras viales tienen un sello de gestión que prioriza dos cosas: excelencia técnica e impacto social.

Los pilares de nuestra gestión:

«Ser una mujer de alto impacto es entender que nuestro lugar no es donde nos digan, sino donde nuestra capacidad técnica nos posicione. Hoy, lideramos el desarrollo porque tenemos la voluntad de ensuciarnos las botas y la inteligencia para proyectar el futuro.»

Este Día de la Mujer Paraguaya, celebramos a las que tienen el coraje de ensuciarse las botas y la inteligencia para proyectar el desarrollo. Porque en este Paraguay que crece, la mujer no es solo la base de la sociedad; es la ingeniera de su destino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *