Preservar lo que hemos construido es la decisión más estratégica para el desarrollo nacional. En este día global, analizamos cómo Paraguay está transformando su cultura de mantenimiento vial.
Cada tercer jueves de mayo, el mundo se detiene a reflexionar sobre un activo invisible pero vital: la conservación vial. En Carreteras y Algo Más, nos sumamos a esta celebración destacando que, en Paraguay, la conversación ha dejado de ser solo sobre «asfalto nuevo» para centrarse en la resiliencia y la durabilidad.
Lo bueno que se hace en Paraguay: Hacia una gestión moderna
Paraguay ha dado pasos agigantados en la profesionalización de la conservación. Aquí tres pilares de lo que hoy estamos haciendo bien:
1. Contratos por Niveles de Servicio ( CREMA) Ya no se trata solo de contratar una obra y olvidarla. Paraguay ha implementado con éxito modelos donde las empresas son responsables de mantener la calidad de la ruta durante años. Esto incentiva la calidad constructiva desde el primer día, ya que la empresa es la primera interesada en que el pavimento no falle.
2. Inversión en Seguridad Vial y Señalización La conservación ya no es solo tapar baches. Vemos un esfuerzo creciente en la renovación de la señalización horizontal y vertical. Una ruta bien conservada es, ante todo, una ruta que guía y protege al conductor, reduciendo la siniestralidad.
3. Tecnología y Auscultación de Pavimentos El uso de laboratorios móviles y equipos de alta tecnología para medir el índice de rugosidad y el estado estructural permite que el MOPC y las empresas privadas tomen decisiones basadas en datos. Como mencionamos en la ponencia en el XXIIICILA el año pasado sobre Big Data, saber cuándo intervenir es lo que ahorra millones al Estado.

El mantenimiento es ahorro, no gasto
Desde la consultoría estratégica, siempre enfatizamos un dato revelador: por cada dólar que no se invierte hoy en mantenimiento preventivo, el país deberá gastar entre 3 y 5 dólares en reconstrucciones futuras.
En este Día Internacional de la Conservación de Carreteras, celebramos a los ingenieros, técnicos y cuadrillas que trabajan día y noche para que nuestras venas de desarrollo sigan fluyendo. Porque construir es un hito, pero conservar es un compromiso con las futuras generaciones.