El proyecto de infraestructura más ambicioso de la década en Paraguay sigue sumando hitos. Esta semana, el Lote 4 del Corredor Vial Bioceánico inició oficialmente los trabajos de pavimentación asfáltica, marcando el paso de las tareas de suelo a la conformación definitiva de la calzada. Este avance es vital para consolidar el tramo que unirá de forma eficiente los puertos del Atlántico con los del Pacífico.

En Carreteras y Algo Más, seguimos de cerca esta obra porque representa un cambio de paradigma para el Chaco paraguayo. Ya no hablamos de proyectos en papel; hablamos de máquinas en pista que están dando forma a la nueva columna vertebral logística de Sudamérica.

Hitos del Lote 4:
- Avance sostenido: El inicio de la pavimentación indica que las capas de base y subbase han superado con éxito los controles de calidad y compactación.
- Logística de Gran Escala: La movilización de plantas asfálticas y equipos de terminación en esta zona demuestra una capacidad operativa de alto nivel por parte de los consorcios adjudicados.
- Impacto Regional: Este lote es una pieza clave para completar la conectividad del Chaco Central, reduciendo drásticamente los tiempos de transporte para la producción agroindustrial.
Ver el asfalto correr sobre el Lote 4 nos confirma que la visión de un Paraguay como «hub» logístico está cada vez más cerca. El Corredor Bioceánico es resiliencia pura: ingeniería de alta complejidad aplicada en uno de los territorios más desafiantes del continente. Cada kilómetro pavimentado es un kilómetro menos de aislamiento y un kilómetro más de competitividad global.
