El expresidente uruguayo reflexionó sobre la evolución del Paraguay y la importancia de aprovechar las oportunidades de crecimiento con una mirada que integre los objetivos económicos y sociales.

El desarrollo de un país no se mide únicamente por las obras que construye, sino también por las oportunidades que genera y la capacidad de sostener sus avances a lo largo del tiempo. Esa fue una de las ideas centrales que dejó el expresidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, durante su participación en el 6.º Foro & Exposición CAVIALPA 2026, realizado en Asunción.

En el encuentro, que reunió a referentes del sector público, privado y financiero para debatir sobre el futuro de la infraestructura, Lacalle Pou compartió su mirada sobre la evolución de Paraguay y los cambios que observó en el país a lo largo de los años.

Su reflexión puso en perspectiva el camino recorrido y las posibilidades que se abren cuando una sociedad aprovecha sus condiciones favorables para emprender, invertir y generar nuevas iniciativas.

El crecimiento necesita una sociedad activa

Más allá de las decisiones gubernamentales, el desarrollo también depende de la capacidad de la sociedad para impulsar proyectos, asumir desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan.

En ese proceso, el papel del Estado consiste en acompañar las iniciativas, generar condiciones favorables y contribuir a que el crecimiento se traduzca en beneficios concretos para la población.

Esta mirada invita a entender el desarrollo como una construcción compartida, en la que las instituciones, las empresas y la ciudadanía cumplen funciones complementarias.

Infraestructura con impacto económico y social

Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue la relación entre la dimensión económica y la dimensión social de las inversiones.

La infraestructura permite mejorar la conectividad, facilitar la actividad productiva y ampliar las oportunidades. Pero también tiene un impacto directo en la vida cotidiana: una ruta, un puente o una obra de acceso a servicios puede modificar las posibilidades de una comunidad.

Por eso, pensar en infraestructura implica mirar más allá de la ejecución física de las obras y considerar el propósito que cumplen dentro de una estrategia de desarrollo.

Una mirada que trasciende el presente

Las grandes decisiones de infraestructura requieren tiempo y una visión capaz de superar las urgencias del momento. Sus beneficios pueden extenderse durante décadas, por lo que resulta fundamental pensar en las próximas generaciones y en las condiciones que se desean construir para el país.

La participación de Lacalle Pou aportó al foro una perspectiva regional sobre el crecimiento, el papel de la sociedad y la responsabilidad de acompañar los avances con una visión de futuro.

Para Paraguay, el desafío consiste en aprovechar las oportunidades que ofrece su desarrollo y convertirlas en mejores condiciones de vida, mayor conectividad y nuevas posibilidades económicas.

El crecimiento abre oportunidades; la visión de largo plazo permite convertirlas en desarrollo sostenible.

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