La fisonomía de la Costanera de Asunción está viviendo una transformación histórica, no solo a nivel de suelo, sino también en su espacio aéreo. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) avanza firmemente en la etapa culminante de un proyecto de altísima complejidad técnica: el soterramiento de las líneas de transmisión de alta tensión (66 kV), marcando el inicio del desmontaje de las imponentes torres metálicas que por años ocuparon la zona de la rotonda de General Santos.
Este hito representa un salto cualitativo en la modernización de la infraestructura urbana de la capital, logrando conjugar la eficiencia del sistema eléctrico con la recuperación paisajística de uno de los espacios públicos más emblemáticos del país.
El fin de una era aérea: Desmontaje de estructuras
Los trabajos actuales se concentran en el retiro definitivo de los conductores aéreos y las estructuras metálicas que sostenían el tendido. Estas tareas exigen una coordinación milimétrica entre las cuadrillas de operarios en pista, el uso de grúas de gran porte y un estricto protocolo de seguridad vial y laboral, considerando el flujo vehicular continuo de la Costanera.
El desmontaje de estas torres no solo elimina la contaminación visual, liberando la visual limpia hacia la bahía, sino que mitiga los riesgos asociados a eventos climáticos severos sobre líneas expuestas.
Un desafío de alta ingeniería subterránea
Reemplazar un tendido aéreo por uno subterráneo en una zona ribereña implica sortear desafíos técnicos de gran envergadura. El proceso ha requerido:
- Canalización y ductos especiales: Perforaciones subterráneas precisas para albergar los cables de alta potencia protegiéndolos de la humedad del terreno.
- Gestión del nivel freático: Al tratarse de una zona adyacente a la bahía, los equipos debieron aplicar técnicas avanzadas de bombeo y aislamiento para garantizar la estanqueidad de las cámaras subterráneas.
- Cables de alta tecnología: Utilización de conductores con aislamientos especiales diseñados para soportar condiciones subterráneas extremas y garantizar la continuidad del servicio eléctrico para gran parte de Asunción.
Impacto urbano y calidad de vida
Con la culminación de esta fase final, la Costanera de Asunción no solo gana en estética y valor urbanístico, sino que consolida un sistema de distribución eléctrica mucho más confiable, moderno y protegido ante contingencias.
Desde Carreteras y Algo Más celebramos estas obras que demuestran cómo la ingeniería civil y la ingeniería eléctrica pueden aliarse para rediseñar nuestras ciudades, priorizando la funcionalidad técnica sin descuidar el entorno humano y paisajístico. ¡El progreso de nuestra infraestructura!
