El tercer tramo del Corredor Vial Bioceánico, una de las obras de infraestructura más ambiciosas de Paraguay, ha alcanzado un avance significativo. En el Lote 1, que se extiende por un total de 53,8 kilómetros, ya se han consolidado los primeros 10 kilómetros de base asfáltica continua, marcando un paso firme hacia la integración regional.

Avances técnicos y frentes de trabajo La construcción, bajo la supervisión del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), no se detiene. Actualmente, el Consorcio del Pacífico mantiene activos dos frentes de trabajo dedicados a la base granular cementada. Además, se realizan tareas críticas de terraplén en los kilómetros 102, 130 y 137, fundamentales para asegurar la estabilidad del suelo chaqueño.
En el área urbana de Mariscal Estigarribia, los trabajos se diversifican con la instalación de pavimento rígido y sistemas de alcantarillado, garantizando que la ciudad esté preparada para el flujo logístico que traerá la nueva ruta.

Impacto social: Más que solo asfalto Un aspecto destacado del proyecto es su enfoque humano. En la comunidad indígena Santa Teresita (pueblo Guaraní Ñandeva), se están construyendo aulas y mejorando los caminos de acceso. Esto no solo mejora la calidad educativa, sino que integra a las comunidades locales al desarrollo económico mediante la contratación de mano de obra de la zona.

El futuro: Unir océanos Con una inversión de G. 485.505 millones financiada por Fonplata, este tramo es parte de los 224 kilómetros de la ruta PY15 que unirán Mariscal Estigarribia con Pozo Hondo. Una vez finalizado, el Corredor Bioceánico será el eje estratégico que conectará los puertos del Atlántico con los del Pacífico, transformando al Chaco paraguayo en el nuevo epicentro del comercio internacional.
